No se por qué, estos días me he acordado de una de las novelas de Agatha Christie. Una de las más conocidas de entre toda su extensa producción. En concreto la que lleva por título Diez Negritos. Como casi todas las obras de la autora británica, esta novela también ha tenido diversas versiones en cine. Una de ellas, incluso, fruto de una coproducción española en la que abundaban los nombres conocidos, Teresa Gimpera o Richard Attenborough sin ir más lejos. Pero nada que ver con la gran versión que hizo 30 años antes Rene Claire.
La trama de esta historia gira en torno a diez personas, sin relación aparente, que se reúnen sin saber muy bien por qué ni citados por quién en un lugar apartado. Casi de inmediato, van siendo asesinados uno a uno. Como elemento decorativo, un centro de mesa, con diez figuritas que van siendo destrozadas cada vez que uno de los invitados es asesinado. Como casi siempre ocurre con las tramas de Agatha Christie, el combustible de la historia es desconocido para el público y se va revelando poco a poco. Las características de cada personaje se van conociendo con cuentagotas. En muchos casos, después de la propia desaparición del personaje en cuestión. Es más, entre ellos mismos tampoco se conocen más allá de lo imprescindible.
Sólo al final, que no voy a revelar, se puede ver el dibujo completo, la totalidad de las relaciones entre ellos, del trasfondo de cada uno, del por qué estaba allí y de por qué ha sido asesinado.
Estos días, con una cadencia implacable de martillo pilón, vamos conociendo supuestas noticias que están machacando al PP de Madrid. Una cadencia implacable que muchos, no yo, dios me libre, etiquetan como muy propia de Alfredo Pérez Rubalcaba y de José Blanco. Que si espías, que si comportamientos impropios, que si dosieres, que si tratos de favor a determinadas empresas. Y yo, como supongo otros muchos ciudadanos, vamos poniendo la misma cara de pasmo que cuando leemos las novelas de Agatha Christie. Ohhhhhhhh, Ahhhhhhhhhhh, vaya!!!!!!!!, anda!!!!!!!!!!!!!!, mira!!!!!!!!!!
El primer gobierno de Esperanza Aguirre tras las elecciones de 2007, su segunda legislatura, tenía 15 miembros. Al año siguiente se quedó en 12, con un núcleo todavía más cerrado y fiel a la presidenta. Ahora, hoy mismo, se queda en 11, pero ha caído uno de los más fieles. No ha sido la única dimisión del día. Hasta cuatro se han sucedido en este lunes negro para Aguirre. Quién más quién menos mira para todos lados buscando posibles relaciones, buscando un posible hilillo del que tirar para saber por donde se va a seguir desmadejando la cosa.
Pero sólo ella tiene las claves suficientes, quizás todas las claves. Sólo ella puede saber como va a culminar la trama. Pero ella, Agatha Christie, lleva más de 30 años muerta. Una lástima.
lunes, 9 de febrero de 2009
miércoles, 4 de febrero de 2009
TELEVISIÓN DE SERVICIO PÚBLICO
Dentro de unos meses se cumplen seis años de un momento histórico para la televisión en España. En otros países, en especial en Estados Unidos, es bastante habitual que se transmitan sesiones del Congreso o del Senado o conjuntas de Congreso y Senado. Sesiones que pueden ser de investigación, de ratificación de algún alto cargo o de cualquier otra cuestión. En España no. En España sólo es costumbre ofrecer la apertura solemne de la legislatura (cada cuatro años) y el debate sobre el estado de la nación (cuando se celebra, una vez al año en el mejor de los casos). En ambos casos se trata de actividades en el pleno de la cámara, del Congreso para ser exactos. Nunca de comisiones, por interesantes que, a priori, parezcan.
Por otra parte, es el segundo canal de Televisión Española, el tradicionalmente reservado para estos eventos. Esta realidad es un poco menos comprensible si tenemos en cuenta que en España hay otros 17 parlamentos, tantos como Comunidades Autónomas, y un Senado que no tienen ningún interés para las cadenas autonómicas. Desde hace años, la autonómica catalana tiene un canal por el que emite los plenos del parlament así como las ruedas de prensa del Consejo de Gobierno de la Generalitat. En esta misma línea, Telemadrid lleva unos años ofreciendo la rueda de prensa del Consejo de Gobierno por el canal de TDT (exclusivamente por TDT).
Pero, vamos a lo que vamos. En aquel inicio de verano de 2003, la Telemadrid de entonces tuvo la ocurrencia de lanzarse a ofrecer a los espectadores las sesiones íntegras y sin interrupciones de la Comisión de Investigación del Caso Tamayo. Lo hizo por su único canal de entonces y en un momento arriesgado. Entre otras cosas, la audiencia de entonces de Telemadrid estaba entre las mejores de la FORTA.
Aquella decisión fue acogida, como suele ser habitual, con división de opiniones, pero resultó un acierto. Todo el mundo tuvo que terminar reconociendo que el servicio público fue de primer orden. Tanto es así que, al año siguiente, Televisión Española se vio obligada a ofrecer unas cuantas sesiones de la Comisión de Investigación abierta en el Congreso por los atentados del 11-M. Telemadrid también ofreció algunas de aquellas comparecencias, siguiendo con una pauta de comportamiento absolutamente ejemplar.
La pregunta ahora es ¿seguirá Telemadrid la senda arriesgada que ella misma abrió?. Más aún, ¿relegará las sesiones de la Comisión de Investigación del caso del espionaje al segundo canal, condenado a la TDT?. O, lo peor de todo, ¿renunciará Telemadrid a sus esencias y sus principios olvidandose de que esa comisión tiene un interés enorme para los madrileños?.
EL viernes se constituye dicha Comisión y todavía no sabemos nada de nada al respecto. Estaremos atentos.
Por otra parte, es el segundo canal de Televisión Española, el tradicionalmente reservado para estos eventos. Esta realidad es un poco menos comprensible si tenemos en cuenta que en España hay otros 17 parlamentos, tantos como Comunidades Autónomas, y un Senado que no tienen ningún interés para las cadenas autonómicas. Desde hace años, la autonómica catalana tiene un canal por el que emite los plenos del parlament así como las ruedas de prensa del Consejo de Gobierno de la Generalitat. En esta misma línea, Telemadrid lleva unos años ofreciendo la rueda de prensa del Consejo de Gobierno por el canal de TDT (exclusivamente por TDT).
Pero, vamos a lo que vamos. En aquel inicio de verano de 2003, la Telemadrid de entonces tuvo la ocurrencia de lanzarse a ofrecer a los espectadores las sesiones íntegras y sin interrupciones de la Comisión de Investigación del Caso Tamayo. Lo hizo por su único canal de entonces y en un momento arriesgado. Entre otras cosas, la audiencia de entonces de Telemadrid estaba entre las mejores de la FORTA.
Aquella decisión fue acogida, como suele ser habitual, con división de opiniones, pero resultó un acierto. Todo el mundo tuvo que terminar reconociendo que el servicio público fue de primer orden. Tanto es así que, al año siguiente, Televisión Española se vio obligada a ofrecer unas cuantas sesiones de la Comisión de Investigación abierta en el Congreso por los atentados del 11-M. Telemadrid también ofreció algunas de aquellas comparecencias, siguiendo con una pauta de comportamiento absolutamente ejemplar.
La pregunta ahora es ¿seguirá Telemadrid la senda arriesgada que ella misma abrió?. Más aún, ¿relegará las sesiones de la Comisión de Investigación del caso del espionaje al segundo canal, condenado a la TDT?. O, lo peor de todo, ¿renunciará Telemadrid a sus esencias y sus principios olvidandose de que esa comisión tiene un interés enorme para los madrileños?.
EL viernes se constituye dicha Comisión y todavía no sabemos nada de nada al respecto. Estaremos atentos.
martes, 3 de febrero de 2009
¿ESTAMOS?
Estamos en pleno consejo de guerra. Preside un general del ejército de tierra. Una impulsiva abogado protesta por una de las decisiones del tribunal, que toma nota de la protesta. La abogado, no contenta, protesta enérgicamente. Horas después, trabajando en la jornada del día siguiente, uno de los compañeros de la defensa le echa en cara su actitud a la letrado. Ah, le dice, protesto enérgicamente, eso es otra cosa. No basta con protestar. Si lo haces enérgicamente, la protesta es más protesta.
Algunos hombres buenos, los de la banca española, tan impoluta, debieron acordarse de esas escenas este lunes. Zapatero les volvía a reunir y protestaba enérgicamente por su actitud ante la crisis. No sólo les insistía en que deben hacer circular el dinero entre las familias y las empresas. El presidente de la guitarra feliz les sentaba, esta vez, en una mesita con forma de U. Era como decirles, no os pongáis cómodos que la cosa pinta muy fea y vosotros tenéis parte de la culpa. Tengo para mí que a los banqueros se la suda tanto la enérgica protesta del presidente como al general la de la abogado de la peli.
Hablando de enérgicas protestas, este fin de semana he repasado las distintas informaciones aparecidas sobre la movilización de buena parte de la población en varios países europeos. Son cada vez más los ciudadanos que empiezan a echarle un pulso a sus respectivos gobiernos por la situación que estamos viviendo. Todo parece indicar que es sólo el principio de una agitación que irá a más a medida que pasen las semanas y los meses y la cosa no mejore.
Y, pensando pensando, no deja de llamarme la atención que uno de los pocos países que sigue anestesiado es el nuestro. El nuestro, que es el que más parados acumula, de largo, en toda la UE. El nuestro, que tan afectado se está viendo por la crisis económica. El nuestro, para el que cada nueva previsión es como un nuevo mazazo del martillo pilón en el que se ha convertido la realidad. Ese país en el que todo parece tranquilo en cuanto el aprendiz de brujo toma la palabra.
Paso por el programita de televisión sin hacerse un arañazo siquiera y mira que las circunstancias eran las propias de la más dura aventura de Indiana Jones. Pero el tío de la varita mágica la agitó en forma de disculpas más o menos compungidas y ahí se acabó todo. Le bastó decir que él no había engañado (nadie le acuso de ello, por cierto). Admitió que tal vez se había equivocado, pero engañado no. Tal vez tenía en mente esa E de su última creación mediática que funciona como placebo. Y por eso todas las palabras clave le salían con la segunda vocal.
De todas formas, si engañó está claro que debería ser expulsado de forma inminente. Si se equivocó habría que pedirle muchas, pero muchas explicaciones. Enérgicas explicaciones diría yo. Y, en cualquier caso, este país llamado España, debería estar pensando en algo ejemplificador para que el gobierno no piense que la estulticia se ha apoderado de nosotros y que una mentira es equivalente a una verdad, por el mero hecho de que sea el brujito el que la diga.
Estamos?.
Algunos hombres buenos, los de la banca española, tan impoluta, debieron acordarse de esas escenas este lunes. Zapatero les volvía a reunir y protestaba enérgicamente por su actitud ante la crisis. No sólo les insistía en que deben hacer circular el dinero entre las familias y las empresas. El presidente de la guitarra feliz les sentaba, esta vez, en una mesita con forma de U. Era como decirles, no os pongáis cómodos que la cosa pinta muy fea y vosotros tenéis parte de la culpa. Tengo para mí que a los banqueros se la suda tanto la enérgica protesta del presidente como al general la de la abogado de la peli.
Hablando de enérgicas protestas, este fin de semana he repasado las distintas informaciones aparecidas sobre la movilización de buena parte de la población en varios países europeos. Son cada vez más los ciudadanos que empiezan a echarle un pulso a sus respectivos gobiernos por la situación que estamos viviendo. Todo parece indicar que es sólo el principio de una agitación que irá a más a medida que pasen las semanas y los meses y la cosa no mejore.
Y, pensando pensando, no deja de llamarme la atención que uno de los pocos países que sigue anestesiado es el nuestro. El nuestro, que es el que más parados acumula, de largo, en toda la UE. El nuestro, que tan afectado se está viendo por la crisis económica. El nuestro, para el que cada nueva previsión es como un nuevo mazazo del martillo pilón en el que se ha convertido la realidad. Ese país en el que todo parece tranquilo en cuanto el aprendiz de brujo toma la palabra.
Paso por el programita de televisión sin hacerse un arañazo siquiera y mira que las circunstancias eran las propias de la más dura aventura de Indiana Jones. Pero el tío de la varita mágica la agitó en forma de disculpas más o menos compungidas y ahí se acabó todo. Le bastó decir que él no había engañado (nadie le acuso de ello, por cierto). Admitió que tal vez se había equivocado, pero engañado no. Tal vez tenía en mente esa E de su última creación mediática que funciona como placebo. Y por eso todas las palabras clave le salían con la segunda vocal.
De todas formas, si engañó está claro que debería ser expulsado de forma inminente. Si se equivocó habría que pedirle muchas, pero muchas explicaciones. Enérgicas explicaciones diría yo. Y, en cualquier caso, este país llamado España, debería estar pensando en algo ejemplificador para que el gobierno no piense que la estulticia se ha apoderado de nosotros y que una mentira es equivalente a una verdad, por el mero hecho de que sea el brujito el que la diga.
Estamos?.
viernes, 23 de enero de 2009
HIPÓTESIS I
Vamos a tratar de poner un poco de orden en el tinglado del supuesto espionaje en la Comunidad de Madrid. Para ello, trataremos de formular diversas hipótesis que organicen los datos conocidos hasta ahora, más bien pocos, la verdad. Por descontado, se admiten aportaciones.
HIPÓTESIS 1: CAJA MADRID AL FONDO
Fue el primer motor apuntado desde el Gobierno de la Comunidad de Madrid, el martes. El espionaje tendría que ver con la batalla por el control en la Caja madrileña. El primer elemento que llama la atención es que si el encontronazo es entre la gente de Aguirre y la gente de Gallardón y el principal afectado por el espionaje es Ignacio González (mano derecha de Aguirre), el espionaje vendría de la parte del alcalde. Sin embargo, ningún dato, ninguna declaración (tampoco las que parten de los hombres de la presidenta) apuntan en tal sentido. No encaja.
Luego surgen los seguimientos a Manuel Cobo (incondicional de Gallardón) pero las fechas de sus seguimientos son anteriores a que se abriese el melón de Caja Madrid. Al conocerse los seguimientos a Cobo, todo el mundo apunta a las luchas por el control del PP tras las generales del año pasado. Caja Madrid desaparece del punto de mira.
Sin embargo, hay quienes siguen insistiendo en la tesis. Incluso El Mundo cita a un consejero de la Caja que habría hecho referencia a papeles contra González (esos sí encajan por las fechas). [Esto me recuerda un poco a las supuestas palabras de Gallardón previas al Tamayazo, veremos].
Con los datos actuales, no digo que sea descartable esta hipótesis, pero me parece poco verosímil. Al menos, como hipótesis principal.
HIPÓTESIS 2: GUERRA DE PODER EN EL PP MADRILEÑO
Si los seguidos son, hasta ahora, González, Cobo y Alfredo Prada (vicepresidente segundo con Aguirre hasta su caída en desgracia por sumarse al equipo de Rajoy) podría ser verosímil. El problema es que debería tratarse de seguimientos de dos grupos diferentes. ¿Qué hace, el mismo “encargador”, siguiendo a los afines y a los contrarios?. No lo entiendo.
Cabe la posibilidad de que lo hiciese sólo por precaución, pero no es serio contemplar que González fuese a traicionar o a jugársela a Aguirre. Como no tenemos suficientes indicios de que los seguimientos sean de grupos diferentes no parece una hipótesis sólida.
HIPÓTESIS 3: TODO ES UN MONTAJE
Es verosímil, desde luego. Aún más, es la principal tesis del PP de Madrid desde el miércoles por la noche. Es más que probable que, a esas alturas, la gente de Aguirre modificase la estrategia de defensa y ataque para descargar toda la carga de la prueba sobre el periódico. Me sorprende que tardasen casi 72 horas en hacerlo, porque es lo más lógico y razonable salvo que lo que cuenta el diario sea cierto, o tengan dudas de que sea cierto.
Lo que ya no entiendo tan bien es ¿por qué no han acudido ya a los tribunales?. Se dieron mucha prisa, González y el gobierno regional, en denunciar los supuestos seguimientos en su contra. Pero no se han dado la misma prisa en llevar a El País ante la justicia. Es más, no lo han hecho todavía. Si todo es mentira, un montaje, ya deberían haberlo hecho. ¿A qué esperan?. ¿Es una guerra de nervios?. ¿Quedan muchas cartas por salir?. Seguro que sí.
HIPÓTESIS 4: NO HAY QUE MIRAR MUY LEJOS
Ignacio González es, sin ninguna duda, de los políticos más hábiles y mejores estrategas que hay en Madrid. Con diferencia. Por eso mismo, es de los mejor informados, si no el mejor, de los más peligrosos si te conviertes en su enemigo, y el más hábil a la par que retorcido.
No es menos cierto que esas cualidades le han convertido en uno de los principales enemigos de otros muchos, político y no políticos. Desde hace años, casi desde que llegó al gobierno de Esperanza Aguirre, hay unos cuantos que le están buscando las vueltas y las cosquillas. Cuando en noviembre de 2004 Aguirre tomó las riendas del PP en Madrid todo el mundo se maravilló del ascenso imparable de Francisco Granados, designado secretario regional del partido en ese congreso. En lo que pocos repararon es que González se quedó con buena parte de los resortes del poder interno, también en el partido en Madrid. El Vicepresidente primero de Aguirre controlaba la Comisión de listas.
¿Nace de ahí una cordial enemistad entre los protagonistas de la pintoresca rueda de prensa de ayer tras el Consejo de Gobierno?. Ellos sabrán. Pero no sería descartable que ambos estén, desde entonces, en una lucha de poder, a todos los niveles, que esté aflorando ahora en toda su crueldad.
Si a eso sumamos que González baraja desde hace meses la posibilidad de pasarse al campo de la empresa privada, tal vez no quiera dejar a Granados en buen lugar.
Es esta una hipótesis rebuscada, pero no podemos descartar nada. O, al menos, no deberíamos.
HIPOTESIS 5: PRODUCCIONES RUBALCABA
Lo dicho al inicio de la hipótesis anterior es perfectamente aplicable (y más, incluso) al ministro de Interior. Con un añadido. Lleva más años ejerciendo de Rasputín y tiene bastante más poder, al menos en la actualidad. La situación del PSOE en Madrid es lo más próximo a la descomposición absoluta sin visos de mejorar y Zapatero no se resigna.
Cabe la posibilidad de que todo sea una estrategia-montaje para que el PP de Madrid entre en barrena, abrir otra vía de agua en el PP nacional y, de paso, darle un empujoncito al ínclito Tomás Gómez que es más inactivo que Simancas, que ya es decir, y se parece peligrosamente a esas figuras de las lámparas de animación. Esas compuesta de una serie de dibujos que cuando las giras a suficiente velocidad y las observas a través de un pequeño cuadradito te da la impresión de que se mueven, pero sólo es una impresión.
Esta hipótesis explicaría el hecho de que sea El país, el diario escogido para hacer público el caso. Explicaría que se hayan puesto sobre la mesa nombres tan distintos como el de González, Cobo o Prada. Explicaría el hecho de que el PP haya terminado por entrar en el caso anunciando una investigación interna que no viene a cuento ni hay dios que lo explique. Y explicaría que Aguirre haya cambiado ya dos veces de estrategia y se muestre muy nerviosa y sin saber a que carta quedarse. Pero no tendría sentido si no hay un fondo de verdad y no encajaría, además, con el hecho de que los hombres de la presidenta hayan hecho tanto hincapié en que quién espió a González estaba muy cerca del Vicepresidente.
Bueno, como decía al principio, sólo he tratado de ordenar un poco las cosas. Si alguien tiene alguna aportación que la haga porque cualquier pequeño elemento puede ir definiendo la imagen que terminará formando el puzzle. Pero, no tengamos prisa. Estamos trabajando con muy pocas piezas y no estamos, ni de largo, en condiciones de saber que es lo que veremos al final.
Habrá que seguir atentos.
HIPÓTESIS 1: CAJA MADRID AL FONDO
Fue el primer motor apuntado desde el Gobierno de la Comunidad de Madrid, el martes. El espionaje tendría que ver con la batalla por el control en la Caja madrileña. El primer elemento que llama la atención es que si el encontronazo es entre la gente de Aguirre y la gente de Gallardón y el principal afectado por el espionaje es Ignacio González (mano derecha de Aguirre), el espionaje vendría de la parte del alcalde. Sin embargo, ningún dato, ninguna declaración (tampoco las que parten de los hombres de la presidenta) apuntan en tal sentido. No encaja.
Luego surgen los seguimientos a Manuel Cobo (incondicional de Gallardón) pero las fechas de sus seguimientos son anteriores a que se abriese el melón de Caja Madrid. Al conocerse los seguimientos a Cobo, todo el mundo apunta a las luchas por el control del PP tras las generales del año pasado. Caja Madrid desaparece del punto de mira.
Sin embargo, hay quienes siguen insistiendo en la tesis. Incluso El Mundo cita a un consejero de la Caja que habría hecho referencia a papeles contra González (esos sí encajan por las fechas). [Esto me recuerda un poco a las supuestas palabras de Gallardón previas al Tamayazo, veremos].
Con los datos actuales, no digo que sea descartable esta hipótesis, pero me parece poco verosímil. Al menos, como hipótesis principal.
HIPÓTESIS 2: GUERRA DE PODER EN EL PP MADRILEÑO
Si los seguidos son, hasta ahora, González, Cobo y Alfredo Prada (vicepresidente segundo con Aguirre hasta su caída en desgracia por sumarse al equipo de Rajoy) podría ser verosímil. El problema es que debería tratarse de seguimientos de dos grupos diferentes. ¿Qué hace, el mismo “encargador”, siguiendo a los afines y a los contrarios?. No lo entiendo.
Cabe la posibilidad de que lo hiciese sólo por precaución, pero no es serio contemplar que González fuese a traicionar o a jugársela a Aguirre. Como no tenemos suficientes indicios de que los seguimientos sean de grupos diferentes no parece una hipótesis sólida.
HIPÓTESIS 3: TODO ES UN MONTAJE
Es verosímil, desde luego. Aún más, es la principal tesis del PP de Madrid desde el miércoles por la noche. Es más que probable que, a esas alturas, la gente de Aguirre modificase la estrategia de defensa y ataque para descargar toda la carga de la prueba sobre el periódico. Me sorprende que tardasen casi 72 horas en hacerlo, porque es lo más lógico y razonable salvo que lo que cuenta el diario sea cierto, o tengan dudas de que sea cierto.
Lo que ya no entiendo tan bien es ¿por qué no han acudido ya a los tribunales?. Se dieron mucha prisa, González y el gobierno regional, en denunciar los supuestos seguimientos en su contra. Pero no se han dado la misma prisa en llevar a El País ante la justicia. Es más, no lo han hecho todavía. Si todo es mentira, un montaje, ya deberían haberlo hecho. ¿A qué esperan?. ¿Es una guerra de nervios?. ¿Quedan muchas cartas por salir?. Seguro que sí.
HIPÓTESIS 4: NO HAY QUE MIRAR MUY LEJOS
Ignacio González es, sin ninguna duda, de los políticos más hábiles y mejores estrategas que hay en Madrid. Con diferencia. Por eso mismo, es de los mejor informados, si no el mejor, de los más peligrosos si te conviertes en su enemigo, y el más hábil a la par que retorcido.
No es menos cierto que esas cualidades le han convertido en uno de los principales enemigos de otros muchos, político y no políticos. Desde hace años, casi desde que llegó al gobierno de Esperanza Aguirre, hay unos cuantos que le están buscando las vueltas y las cosquillas. Cuando en noviembre de 2004 Aguirre tomó las riendas del PP en Madrid todo el mundo se maravilló del ascenso imparable de Francisco Granados, designado secretario regional del partido en ese congreso. En lo que pocos repararon es que González se quedó con buena parte de los resortes del poder interno, también en el partido en Madrid. El Vicepresidente primero de Aguirre controlaba la Comisión de listas.
¿Nace de ahí una cordial enemistad entre los protagonistas de la pintoresca rueda de prensa de ayer tras el Consejo de Gobierno?. Ellos sabrán. Pero no sería descartable que ambos estén, desde entonces, en una lucha de poder, a todos los niveles, que esté aflorando ahora en toda su crueldad.
Si a eso sumamos que González baraja desde hace meses la posibilidad de pasarse al campo de la empresa privada, tal vez no quiera dejar a Granados en buen lugar.
Es esta una hipótesis rebuscada, pero no podemos descartar nada. O, al menos, no deberíamos.
HIPOTESIS 5: PRODUCCIONES RUBALCABA
Lo dicho al inicio de la hipótesis anterior es perfectamente aplicable (y más, incluso) al ministro de Interior. Con un añadido. Lleva más años ejerciendo de Rasputín y tiene bastante más poder, al menos en la actualidad. La situación del PSOE en Madrid es lo más próximo a la descomposición absoluta sin visos de mejorar y Zapatero no se resigna.
Cabe la posibilidad de que todo sea una estrategia-montaje para que el PP de Madrid entre en barrena, abrir otra vía de agua en el PP nacional y, de paso, darle un empujoncito al ínclito Tomás Gómez que es más inactivo que Simancas, que ya es decir, y se parece peligrosamente a esas figuras de las lámparas de animación. Esas compuesta de una serie de dibujos que cuando las giras a suficiente velocidad y las observas a través de un pequeño cuadradito te da la impresión de que se mueven, pero sólo es una impresión.
Esta hipótesis explicaría el hecho de que sea El país, el diario escogido para hacer público el caso. Explicaría que se hayan puesto sobre la mesa nombres tan distintos como el de González, Cobo o Prada. Explicaría el hecho de que el PP haya terminado por entrar en el caso anunciando una investigación interna que no viene a cuento ni hay dios que lo explique. Y explicaría que Aguirre haya cambiado ya dos veces de estrategia y se muestre muy nerviosa y sin saber a que carta quedarse. Pero no tendría sentido si no hay un fondo de verdad y no encajaría, además, con el hecho de que los hombres de la presidenta hayan hecho tanto hincapié en que quién espió a González estaba muy cerca del Vicepresidente.
Bueno, como decía al principio, sólo he tratado de ordenar un poco las cosas. Si alguien tiene alguna aportación que la haga porque cualquier pequeño elemento puede ir definiendo la imagen que terminará formando el puzzle. Pero, no tengamos prisa. Estamos trabajando con muy pocas piezas y no estamos, ni de largo, en condiciones de saber que es lo que veremos al final.
Habrá que seguir atentos.
lunes, 19 de enero de 2009
OBAMA, EL TIERNO
Este martes es el día.
Este martes, el tren llega al destino.
Este martes se acabaron las palabras, los bonitos discursos.
Este martes toca ponerse a trabajar, a hacer cosas.
Este martes Barack Hussein Obama dejará de ser la gran esperanza para convertirse en la más cruda realidad.
Bueno, lo de este martes es una forma de hablar.
Lo que está claro es que el hombre que ha agitado el mundo cual si fuera una coctelera con sus bien escritos y mejor declamados discursos, con sus bonitas palabras, con sus ideales de manual, tendrá que ponerse a trabajar.
Por el bien de todos, espero que en sus hechos tenga un 10 por ciento del acierto que tienen con sus discursos. Pronto, muy pronto, se dará cuenta Obama de eso que dicen los clásicos, “una cosa es predicar y otra dar trigo”. El primer presidente del siglo XXI deberá tomar decisiones, asumiendo que en más de una se equivocará. Deberá atajar sus errores cuanto antes, antes de que se produzcan, si es posible. Se verá en la dura realidad de comprobar que las palabras son muy importantes pero tanto y más lo son los hechos.
Hoy mismo se cumplen 23 años de la muerte de Enrique Tierno Galván, alcalde que lo fue de Madrid en los primeros años de la democracia. Quién más quién menos lo recuerda por la chorrada esa del viejo profesor, por sus fotos entre los modernos de entonces, empezando por el zoo de la movida. Los más agudos lo recordarán, incluso, por sus famosos bandos. Textos más cuidados de lo que suele ser habitual en nuestros zoquetes alcaldes. Sin embargo, pocos recordarán cosas que hiciese.
Quitó el scalextric de Atocha, y los madrileños todavía están pagando las consecuencias aunque es bien cierto que desde hace años el desarrollo de las ciudades, especialmente Madrid, va por otras cotas. Pero poco más se recuerda de su tarea como alcalde. En esos años, Madrid no hizo nada, no mejoró nada, no tiene nada en su catálogo que se pueda asignar a ese alcalde cuyo mayor valor fue el uso de la palabra y la sonrisa condescendiente.
No seré yo quien ponga a Obama a la altura de Tierno, pero espero, sinceramente lo espero, que el primer presidente del siglo XXI, el 44 de Estados Unidos, no se demuestre un político demasiado tierno para los retos que le esperan… a partir de mañana.
Este martes, el tren llega al destino.
Este martes se acabaron las palabras, los bonitos discursos.
Este martes toca ponerse a trabajar, a hacer cosas.
Este martes Barack Hussein Obama dejará de ser la gran esperanza para convertirse en la más cruda realidad.
Bueno, lo de este martes es una forma de hablar.
Lo que está claro es que el hombre que ha agitado el mundo cual si fuera una coctelera con sus bien escritos y mejor declamados discursos, con sus bonitas palabras, con sus ideales de manual, tendrá que ponerse a trabajar.
Por el bien de todos, espero que en sus hechos tenga un 10 por ciento del acierto que tienen con sus discursos. Pronto, muy pronto, se dará cuenta Obama de eso que dicen los clásicos, “una cosa es predicar y otra dar trigo”. El primer presidente del siglo XXI deberá tomar decisiones, asumiendo que en más de una se equivocará. Deberá atajar sus errores cuanto antes, antes de que se produzcan, si es posible. Se verá en la dura realidad de comprobar que las palabras son muy importantes pero tanto y más lo son los hechos.
Hoy mismo se cumplen 23 años de la muerte de Enrique Tierno Galván, alcalde que lo fue de Madrid en los primeros años de la democracia. Quién más quién menos lo recuerda por la chorrada esa del viejo profesor, por sus fotos entre los modernos de entonces, empezando por el zoo de la movida. Los más agudos lo recordarán, incluso, por sus famosos bandos. Textos más cuidados de lo que suele ser habitual en nuestros zoquetes alcaldes. Sin embargo, pocos recordarán cosas que hiciese.
Quitó el scalextric de Atocha, y los madrileños todavía están pagando las consecuencias aunque es bien cierto que desde hace años el desarrollo de las ciudades, especialmente Madrid, va por otras cotas. Pero poco más se recuerda de su tarea como alcalde. En esos años, Madrid no hizo nada, no mejoró nada, no tiene nada en su catálogo que se pueda asignar a ese alcalde cuyo mayor valor fue el uso de la palabra y la sonrisa condescendiente.
No seré yo quien ponga a Obama a la altura de Tierno, pero espero, sinceramente lo espero, que el primer presidente del siglo XXI, el 44 de Estados Unidos, no se demuestre un político demasiado tierno para los retos que le esperan… a partir de mañana.
viernes, 16 de enero de 2009
DOS REALIDADES
Salgo a la calle. Paseo. Miro. Observo, incluso. Y no veo nada diferente a lo que veía hace seis meses, un año. La gente pasea con la misma cara. No van ni más sonrientes ni más serios. Entran y salen de las tiendas, de los bares, de los cines, de los teatros. Llevan bolsas. Han hecho las mismas compras que hace seis meses, un año. Se han gastado el mismo dinero. Vuelven a casa con la misma satisfacción. Con la misma ilusión. Yo también vuelvo a casa.
Pongo la tele y lo que veo es que vivimos en crisis. En crisis económica. Pero no en una crisis cualquiera. No. En la peor crisis económica desde el pavoroso crack del 29. En una situación tremenda que seguirá empeorando. Los precios bajan como casi nadie recuerda porque las ventas se han reducido como nadie recuerda. Los comerciantes hablan de una situación sin precedentes. Todos los que salen en la tele están muy preocupados. Sólo un señor, vestido de traje, se muestra razonablemente esperanzado. Dice que confía en que más pronto que tarde, todo va a comenzar a mejorar.
Trato de encajar lo que he visto por la calle con lo que estoy viendo por la tele y me siente incapaz. Son dos realidades incompatibles. Sin embargo, me parece que algunas de las personas que veo por la tele son las mismas que estoy viendo ahora por la tele. Es más, algunas de ellas hablan de lo mal que va la cosa con bolsas y bolsas de cosas que han comprado en las rebajas. No lo entiendo. Empiezo a creer que lo que veo por la tele corresponde a un país distinto. Que son otras calles, otras tiendas, otros cines,…
Vuelvo a salir a la calle. Los coches circulan en la misma cantidad que siempre. Los autobuses van tan llenos como siempre. Los niños no juegan en los parques con una vieja pelota. Todos juntos. O se conforman con tirarse por tobogán. No. Cada uno está a lo suyo, con su DS o con su bici reluciente, recién dejada por los reyes magos. Los papás y las mamás hablan de la semana que han pasado esquiando, de la casa rural a la que van a ir el próximo fin de semana, del coche que acaban de comprar.
Recuerdo que las últimas noticias que vi antes de salir de casa hablaban de unas cifras de paro nunca vistas en años. De gente que tenía que pasar horas en las colas del INEM. De expedientes de regulación de empleo en muchas empresas. De gente que empezaba a no poder pagar sus hipotecas y que ni siquiera sabía como iba a poder llegar a fin de mes.
Supongo que soy yo. Que no puedo comprender toda la complejidad de un país. Pero juraría que algo no va bien. Ambas realidades son absolutamente incompatibles. Pero yo no se con cual quedarme. Y, lo que es peor, no se con cual se va a quedar la realidad.
Pongo la tele y lo que veo es que vivimos en crisis. En crisis económica. Pero no en una crisis cualquiera. No. En la peor crisis económica desde el pavoroso crack del 29. En una situación tremenda que seguirá empeorando. Los precios bajan como casi nadie recuerda porque las ventas se han reducido como nadie recuerda. Los comerciantes hablan de una situación sin precedentes. Todos los que salen en la tele están muy preocupados. Sólo un señor, vestido de traje, se muestra razonablemente esperanzado. Dice que confía en que más pronto que tarde, todo va a comenzar a mejorar.
Trato de encajar lo que he visto por la calle con lo que estoy viendo por la tele y me siente incapaz. Son dos realidades incompatibles. Sin embargo, me parece que algunas de las personas que veo por la tele son las mismas que estoy viendo ahora por la tele. Es más, algunas de ellas hablan de lo mal que va la cosa con bolsas y bolsas de cosas que han comprado en las rebajas. No lo entiendo. Empiezo a creer que lo que veo por la tele corresponde a un país distinto. Que son otras calles, otras tiendas, otros cines,…
Vuelvo a salir a la calle. Los coches circulan en la misma cantidad que siempre. Los autobuses van tan llenos como siempre. Los niños no juegan en los parques con una vieja pelota. Todos juntos. O se conforman con tirarse por tobogán. No. Cada uno está a lo suyo, con su DS o con su bici reluciente, recién dejada por los reyes magos. Los papás y las mamás hablan de la semana que han pasado esquiando, de la casa rural a la que van a ir el próximo fin de semana, del coche que acaban de comprar.
Recuerdo que las últimas noticias que vi antes de salir de casa hablaban de unas cifras de paro nunca vistas en años. De gente que tenía que pasar horas en las colas del INEM. De expedientes de regulación de empleo en muchas empresas. De gente que empezaba a no poder pagar sus hipotecas y que ni siquiera sabía como iba a poder llegar a fin de mes.
Supongo que soy yo. Que no puedo comprender toda la complejidad de un país. Pero juraría que algo no va bien. Ambas realidades son absolutamente incompatibles. Pero yo no se con cual quedarme. Y, lo que es peor, no se con cual se va a quedar la realidad.
jueves, 15 de enero de 2009
EL SENSOR
Síndrome de La Moncloa: dícese del padecimiento que afecta a la persona que, llegan al Palacio del mismo nombre tras ser designado para la presidencia del Gobierno de España. Suele manifestarse pasados unos años de necesaria incubación y desarrolla en forma de razonamientos poco estructurados, desafecto de colaboradores cercanos de los primeros momentos y encastillamiento en las propias posiciones más allá de toda explicación razonable.
La vacuna e, incluso, el tratamiento de este síndrome es como la vacuna del SIDA o el tratamiento de ciertas enfermedades como el alzheimer. Se trabaja en ello pero nunca parece llegar la solución. Uno de los factores que colabora en el desarrollo de este síndrome es la propia capacidad de absorción del Palacio de La Moncloa. Les atrae, les retiene, les impide desarrollarse fuera de sus estancias. Y, claro está, eso les aleja de la realidad circundante. Tengo para mi que, el hecho de que la facultad de Periodismo de la Universidad Complutense esté cerca del Palacio es un factor importante para que los inquilinos tengan miedo a salir a la calle, ni siquiera para pasear por los jardines del complejo de La Moncloa.
Siempre que uno de los inquilinos ha empezado a ser acusado de padecer este mal, el entorno y el propio interesado han tirado de diversos argumentos para negar el padecimiento o tratar de explicar su cambiante comportamiento. Con todo, una de las más gloriosas se la escuché el otro día al actual presidente del Gobierno. Tuvo lugar en los tradicionales preliminares de la entrevista a la que Zapatero se sometió el martes en Onda Cero. Con todo casi preparado, con los dos protagonistas sentados a la mesa ¡y con los micros abiertos!, Zapatero y la Otero charlaban amigablemente.
De buenas a primeras, a sólo unos minutos de que se iniciase la emisión, Zapatero le dice a Julita "es que yo tengo un sensor". Un escalofrío recorre mi espalda. "Lo que dicen las encuestas, los sondeos -continúa el presidente- lo que me dice la gente, pero tengo un sensor que ese si que no falla". El escalofrío se convierte en espasmo. ¡Estamos gobernados en base a un sensor! Como esos que ponen en marcha los limpiaparabrisas en los coches modernos cuando empieza a llover.
Que le vamos a hacer. Yo sigo pensando que hay sensores muy útiles, como los que hubiesen podido evitar el desastre de Chernobil, hace más de 20 años, si se hubiese detectado a tiempo el problema. O como el que hubiese puesto en alerta a los gobiernos del mundo ante la que se nos venía encima con las hipotecas basura. Pero claro, un sensor para detectar que es lo que necesitamos los españoles, que es lo que necesita España, para poder ponerlo en marcha. Me parece demasiado.
Me acuerdo de una anécdota ocurrida en un Roland Garros de hace ya años. Se empezaba a imponer, por entonces, esos sensores que detectaban si la pelotita tocaba la red en el saque, lo que obliga a repetir el servicio. En un partido, no recuerdo entre quienes, el juez árbitro comenzó a rectificar al juez de red que controlaba el aparatito de marras. Los jugadores también se enfadaron con el consiguiente desconcierto y despiste. Cansado el juez árbitro de la cuestión, le dijo al de la red, deja el aparatito en el suelo y pon el dedito en la red, anda. Que eso no falla nunca.
Pues eso. Déjate de sensores, presidente, y pon el dedito en la llaga. Has el favor!
La vacuna e, incluso, el tratamiento de este síndrome es como la vacuna del SIDA o el tratamiento de ciertas enfermedades como el alzheimer. Se trabaja en ello pero nunca parece llegar la solución. Uno de los factores que colabora en el desarrollo de este síndrome es la propia capacidad de absorción del Palacio de La Moncloa. Les atrae, les retiene, les impide desarrollarse fuera de sus estancias. Y, claro está, eso les aleja de la realidad circundante. Tengo para mi que, el hecho de que la facultad de Periodismo de la Universidad Complutense esté cerca del Palacio es un factor importante para que los inquilinos tengan miedo a salir a la calle, ni siquiera para pasear por los jardines del complejo de La Moncloa.
Siempre que uno de los inquilinos ha empezado a ser acusado de padecer este mal, el entorno y el propio interesado han tirado de diversos argumentos para negar el padecimiento o tratar de explicar su cambiante comportamiento. Con todo, una de las más gloriosas se la escuché el otro día al actual presidente del Gobierno. Tuvo lugar en los tradicionales preliminares de la entrevista a la que Zapatero se sometió el martes en Onda Cero. Con todo casi preparado, con los dos protagonistas sentados a la mesa ¡y con los micros abiertos!, Zapatero y la Otero charlaban amigablemente.
De buenas a primeras, a sólo unos minutos de que se iniciase la emisión, Zapatero le dice a Julita "es que yo tengo un sensor". Un escalofrío recorre mi espalda. "Lo que dicen las encuestas, los sondeos -continúa el presidente- lo que me dice la gente, pero tengo un sensor que ese si que no falla". El escalofrío se convierte en espasmo. ¡Estamos gobernados en base a un sensor! Como esos que ponen en marcha los limpiaparabrisas en los coches modernos cuando empieza a llover.
Que le vamos a hacer. Yo sigo pensando que hay sensores muy útiles, como los que hubiesen podido evitar el desastre de Chernobil, hace más de 20 años, si se hubiese detectado a tiempo el problema. O como el que hubiese puesto en alerta a los gobiernos del mundo ante la que se nos venía encima con las hipotecas basura. Pero claro, un sensor para detectar que es lo que necesitamos los españoles, que es lo que necesita España, para poder ponerlo en marcha. Me parece demasiado.
Me acuerdo de una anécdota ocurrida en un Roland Garros de hace ya años. Se empezaba a imponer, por entonces, esos sensores que detectaban si la pelotita tocaba la red en el saque, lo que obliga a repetir el servicio. En un partido, no recuerdo entre quienes, el juez árbitro comenzó a rectificar al juez de red que controlaba el aparatito de marras. Los jugadores también se enfadaron con el consiguiente desconcierto y despiste. Cansado el juez árbitro de la cuestión, le dijo al de la red, deja el aparatito en el suelo y pon el dedito en la red, anda. Que eso no falla nunca.
Pues eso. Déjate de sensores, presidente, y pon el dedito en la llaga. Has el favor!
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